Bon Temps 1926…..”El Bon Temps torna a casa”

Leyenda viva de la vela de recreo, celebra su 90 aniversario, lo que le convierte en la actualidad en el velero  de recreo más antiguo de España, vuelve a Barcelona para quedarse y participará en la regata de Vela Clásica Puig en el RCNBarcelona.

El Bon Temps es un queche  de madera de dos palos y vela cangreja, tiene 13 metros de eslora de casco, manga 3,58, calado 1,78 y pesa 13 toneladas. El palo mayor mide 14,5 metros,  la superficie vélica alcanza los 115 metros cuadrados con 5 velas, antiguamente contaba con una 6ª vela que se quiere recuperar , mayor cangreja, escandalosa de cuatro puños, mesana, trinqueta, foque y génova. En sus inicios montaba un motor San Martín de 15 CV, cuyo coste fue de 20.000 pesetas (10.000 del motor y otras tantas de la madera). Uno de sus antiguos motores el Kelvin 44′ de 1940, está expuesto en el hall del museo marítimo de Santander

La embarcación se botó en Palma de Mallorca  el 17 de marzo  1926, siendo construida por el mestre d´aixa Pere Nicolau Mandilego, perteneciente a una saga de carpinteros de ribera compuesta por sus hermanos Maties y Bartomeu y sus respectivos hijos, Antonio Nicolau Reynés y Matias Nicolau Riera. 

La balandra fue encargada por el industrial catalán miembro de una familia de la burgesia de Barcelona Ponsa Hermanos S.A. con fábricas textiles de seda natural en el Poblenou de Barcelona y en Palma de Mallorca, José Ponsa Soca y mas tarde pasaría a su hermano Jaume, bisabuelo del actual armador, con el fin de dedicarlo a la navegación de recreo por las islas. El 18 de Julio de 1936, estando en Menorca, le sorprendió el estallido de la Guerra Civil. Al intentar salir del puerto de Mahon con rumbo a Mallorca fue interceptado por un submarino republicano y obligado a retornar a puerto, donde permaneció amarrado durante toda la contienda. 

Son muy numerosas las anécdotas y acontecimientos que han soportado sus costillas con 90 años de servicio. Entre las más curiosas reseño algunas, como que desde 1939 a 1945 le fue precintado el motor a causa del periodo de racionamiento, teniendo durante todos ese periodo como único modo de propulsión sus algodonosas velas.  

Un reverso en la economía de su armador le hizo entrar en declive hasta 1955, en que fue pertrechado para la navegación de crucero con permiso para el transporte de 40 personas; pero el negocio no prosperó y en 1961, después de ceder la mitad de su propiedad a Rosend Riera Sala fue objeto de una concienzuda restauración en los Astilleros Ballester de Palma de Mallorca. Le cambiaron el motor y su vieja cubierta fue sustituida por una nueva de teca en Barcelona.

En 1976 paso a Jorge Masia Mas-Baga que navegó junto a su familia.

En 1978 Francisco Gonzalbo Catalan socio del RCNBarcelona lo vio en el CNBalis y lo adquirió en un amor a primera vista y lo decoró con el estilo de telas que adquirió en Gancedo.
En 1982 cambió su destino y fue adquirido por Isabel Gutiérrez en Barcelona, quien lo trasladó a Palma para dedicarlo nuevamente a la navegación de recreo en régimen de alquiler. Pero al Bon Temps no le gustaba el negocio y volvió a fracasar, hasta que su armadora decidió llevarlo hasta Santander. En 2001 la Sra. Gutiérrez entregó la embarcación a la Fundación Villas del Cantábrico y el puerto deportivo de El Astillero se convirtió en su puerto de base. La Fundación lo sometió a una nueva restauración entre 2004 y 2005. Su esbelta silueta navegó como buque escuela por aguas cántabras, participó en la Cutty Sark del 2002, en las dos primeras ediciones del festival del mar de Santander y en el se embarcaron mas de 3000 personas, en el 2016 cumpliendo su 90 aniversario fue donado al biznieto de la familia que lo boto en 1926, con estas bellas palabras “algún día tenía que volver a su lugar y con los suyos, es como devolver a un hijo adoptado con su familia real, después de darle todo nuestro cariño durante tantos años”, para que empiece una nueva singladura en aguas del Mediterráneo y podamos celebrar todos juntos su primer centenario en 2026, recuperándolo fielmente a su estado más original posible, Roc Pujol a través de Classicmar dirige la restauración dentro del proyecto El Moll en Arenys de Mar. El Bon Temps en esta nueva etapa tendrá como finalidad principal la solidaridad y participará en el proyecto caritativo Estella Maris- como buque escuela de jovenes y personas en riesgo de exclusión de Casa de María Reina de la Paz, la nueva casa de acogida del Barrio marinero de la Barceloneta.

En su primera singladura, su antiguo patrón Miguel Godó Ponsa padre del actual armador ha podido realizar a sus 85 años el sueño de toda su vida, volver a navegar en él, gobernando su timón, en aguas del mediterráneo, como lo hacía en aguas de Mallorca a sus 14 años o mientras recalaban amarrando el Bon Temps de popa en una roca en la caleta de Santa Ponsa, recuerda como dormía en una hamaca colgada de la botavara de la mayor, utilizaban cantos rodados como lastre en lugar de plomo ya que en aquellos tiempos no era fácil proveerse, por ello llevaban a bordo jaulas con gallinas para poder  desayunar huevos frescos, cocinaban en cubierta, en un hornillo de carbón de leña de encina, los peces que pescaban en sus cristalinas aguas repletas de nacras, recuerda que organizaron en la bahía de la Isla de Cabrera 3 boyas para poder hacer la primera competición de esquí náutico de la isla, con el dingui propulsado por un motor Guiot que le regaló su padre.

Un sueño hecho realidad,

¡Pare, el Bon Temps torna a casa!

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Martes, 12 julio 2016
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